sábado, 31 de agosto de 2019

LA ESPERMATECA ALGO MAS QUE UN ORGANO

Resultado de imagen de espermateca de la abeja reinaLa espermateca de reina Apis mellifera no es solo un órgano de almacenamiento
La abeja reina es la encargada de la reproducción y supervivencia de la colonia. El proceso de reproducción se inicia con el vuelo de fecundación, buscando recibir el esperma de diferentes zánganos, debido a su apareamiento poliándrico. Termina al regresar a la colonia, la cual no volverá a dejar si no para enjambrar.
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La reina tiene que almacenar bastante esperma para fecundar los óvulos producidos por ella misma en los ovarios y mantener una alta tasa de producción de huevos, pues llega a poner hasta 1.500-2.000 huevos por día en la estación de fuerte oferta de alimento.
El apareamiento de la reina con los zánganos ocurre una sola vez en la vida de la misma, y resulta increíble que la reina sea capaz de almacenar y mantener vivas en las epermatecas las células espermáticas de los machos durante toda su vida.
anatomia espermateca de la abeja reinaLa espermateca es el órgano de almacenamiento del esperma, común en el sistema reproductor de muchos insectos y otros invertebrados; en Apis mellifera solo las reinas están equipadas de este órgano siendo funcional, en cambio en las abejas obreras es vestigial o sea lo tienen en forma rudimental no funcional, aunque puede desarrollarse según la necesidad.Resultado de imagen de espermateca de la abeja reinaLa espermateca de Apis mellifera se encuentra en el abdomen, tiene forma de esfera, esta conectada al oviducto a través del doto espermático, tiene mas de un milímetro de diámetro y la pared esta formada por una capa de células epiteliales rodeada de una densa red de finas traqueas. Apoyada a la superficie de a la pared están situadas las glándulas de la espermateca.
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Condiciones fisiológicas particulares permiten conservar por años el esperma, el cual se encuentra en un estado quiescente, con un metabolismo muy bajo manteniendo conservada su capacitad de fecundación. Las células espermáticas para sobrevivir años necesitan de oxígeno y sustancias nutritivas que son proporcionadas respectivamente por la densa red de finas traqueas que rodea el órgano y de las glándulas de la espemateca, que secretan una solución nutritiva que además es necesaria para la activación y migración de los espermatozoides.
Resultado de imagen de Field Dissection of the Honey Bee Queen Spermatheca - eXtensionDiferentes estudios han analizado la composición del líquido de la espermateca, evidenciando que está constituido de un elevado número de diferentes proteínas y otros elementos responsables del mantenimiento de la vitalidad espermática, que actúan de diferentes maneras como: enzimas antioxidantes, enzimas implicados en el metabolismo energético, sustancias en grado de bajar la velocidad metabólica o proteger el esperma de potenciales daños químicos o infecciosos.
Al envejecer la reina empezará a poner menos huevos fecundados, produciendo mas zánganos y menos abejas obreras, debido a la degeneración de las células de la pared de la espermateca que puede tener un efecto negativo sobre las células espermática, es cuando la colonia decide que ha llegado el momento de remplazar la vieja y criar la futura reina.
Fuente: 
https://hal.archives-ouvertes.fr/hal-00890295/document
http://honeybee.drawwing.org/book/spermatheca
http://genomebiology.biomedcentral.com/articles/10.1186/gb-2009-10-6-r67

IMPORTANCIA DE LOS CUERPOS GRASOS PARA EL CONTROL DE VARROA



Desde hace ya varias décadas es de público conocimiento que la Varroa es la principal causante de mortandad de colmenas en todo el mundo, por esta razón cada año se trata de bajar las cargas causando que el efecto sea lo menos agresivo posible. 
 En 2018, se publicaron algunas recomendaciones sobre el monitoreo y control de varroa a fines de temporada que cobran vigencia a la luz de una reciente publicación del Dr. Samuel Ramsey y sus colaboradores (Universidad de Maryland, 2019). Ellos demostraron que el principal recurso alimenticio de este parásito son los cuerpos grasos, no la hemolinfa, lo que explica las graves consecuencias que tiene esta parasitosis, al afectar a un órgano vital en el metabolismo de las abejas.



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https://www.beeculture.com/downtown-new-hope-fight-varroa/
El principal recurso alimenticio de este parásito son los cuerpos grasos, no la hemolinfa, lo que explica las graves consecuencias que tiene esta parasitosis, al afectar a un órgano vital en el metabolismo de las abejas.
¿Qué es un cuerpo graso?
El cuerpo graso es una gran “maquinaria” de biosíntesis y actividad metabólica. Allí se sintetizan y almacenan las reservas energéticas (lípidos y glucógeno) y proteicas, que serán redistribuidas según las necesidades de las abejas.
El tejido corporal graso también desempeña un papel crucial en la desintoxicación de pesticidas, al absorber y “secuestrar” una amplia gama de xenobióticos, evitando así que se unan al sitio de acción de los pesticidas y causen daños.
Otras funciones importantes del cuerpo graso, es facilitar la metamorfosis, regular el metabolismo y desempeñar un papel integral en la termorregulación.
Es así que posee múltiples funciones metabólicas, que varían de acuerdo a la necesidad de las abejas durante su desarrollo, pudiendo además integrar señales de otros órganos.
Al ser este tejido el órgano principal de reserva su deterioro repercute directamente en la vitalidad de las abejas. Reduce la disponibilidad de energía obstaculizando su capacidad para producir péptidos antimicrobianos, siendo crítico en la respuesta inmune.
También se esperaría que el tejido graso dañado se vea imposibilitado de producir lipoforinas y precursores de cera, de  gran importancia para mantener la impermeabilidad alrededor del cuerpo, lo que evita la evaporación de agua y posterior desecación de las abejas.

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Por otro lado, un daño importante en este tejido, en los estadíos tempranos de desarrollo, sería irreparable. Incapacitaría a los adultos para el almacenamiento de proteína o la síntesis de lípidos, aún consumiendo polen luego de su nacimiento. Además, los indicadores de longevidad en estas abejas se alteran, afectando sustancialmente la vida de las abejas de invierno.
Estas son las razones por las que es importante que la colmena pase por al menos dos ciclos de cría sin varroa. Para que las abejas sobrevivan el período invernal  saludables con buenas reservas en su  cuerpo graso, y con capacidad para criar a las primeras larvas post-invernales.

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Control
Durante mucho tiempo, al momento de hablar del control de este parásito, sólo se hacía referencia al acaricida que se aplicaría. En un primer momento esto pareció ser suficiente pero, con el correr del tiempo, el problema se fue tornando más complejo.
Un abordaje integral de la problemática fue necesario para entender que sería necesario convivir  con varroa en un porcentaje que no causara daño a las colmena, pero la pregunta es ¿cómo se logra?…con una estrategia de manejo integrado de la parasitosis. Con el monitoreo en los momentos críticos del ciclo de producción, y no sólo con la aplicación de productos acaricidas. De esta manera se minimizará las pérdidas ocasionadas por el ácaro.
Por lo tanto, aquí se presentan las principales prácticas que permitirán llevar a cabo un manejo integrado de la Varroosis:
  • Comprensión de las curvas de floración de la zona de ubicación de los apiarios
  • Monitoreos en momentos críticos (Ej.: Post- cosecha, inicio de temporada, etc.)
  • Obtención de valores de referencia para tomar determinaciones sanitarias
  • Disminución de su aplicación y rotación de acaricidas de síntesis.
  • Incorporación de acaricidas orgánicos a las estrategias de control
  • Aplicación coordinada de un plan sanitario zonal
  • Incorporación de genética con alto comportamiento higiénico y/o genética tolerante al parásito
  • Recambio de reinas al menos cada dos años
  • Recambio de cuadros viejos
  • Alimentación estratégica
  • Implementar, de manera aislada, las distintas prácticas que existen para el manejo de varroa, no asegurará  el éxito en el control de esta  parasitosis.
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Considerando la nueva información que muestra que los cuerpos grasos son el recurso alimenticio de varroa, la investigación de esta vía, como una estrategia en la administración de acaricida, puede ser posible sólo si los mismos son tolerables para las abejas, y pueden incorporarse mediante su alimentación. Esto permitirá ser absorbidos por el cuerpo graso durante la digestión y, de esta manera, el control podrá producirse cuando los ácaros consumen el tejido con el acaricida.
A modo de síntesis, el PROAPI recomienda realizar, y reforzar, los monitoreos según el ciclo de producción. Con esos datos se podrá implementar el tratamiento con acaricidas aprobados por el SENASA, que incluya un tratamiento a fin de la temporada productiva, tratando de sanear los últimos dos ciclos de cría, para evitar que los ácaros puedan dañar significativamente el cuerpo graso y esto repercuta en el desarrollo de las abejas de invierno.

Fuente
 Natalia Bulacio Cagnolo
Graciela Adriana Rodriguez-Emilio 
Figini-Mará A. Palacio-Jorge A. Barreto

viernes, 30 de agosto de 2019

LA APICULTURA EN LA ANTIGUEDAD


La apicultura un regalo de los dioses

según la mitología griega, Aristeo (el guardián de las abejas) hijo del dios Apolo fue criado por las ninfas. Quienes le revelaron los secretos de la apicultura. Gracias a estos conocimientos construyo un  vasto colmenar.un día mientras paseaba  diviso a la una hermosa ninfa Eurídice y quedo prendado de su belleza. Quiso seducirla, pero la joven logro escapar y en su huida piso una serpiente venenosa que le causó la muerte, las otras nifas, enojadas, con Aristeo, le castigaron destruyendo sus panales y matando sus abejas. Para hacerse perdonar, el dios sacrifico cuatro bueyes y cuatro vacas, y los ofreció a las diosas. Las ofrendas aplacaron la ira de las ninfas, quienes hicieron surgir de las entrañas de los animales muertos nuevos enjambres de abejas. Así Aristeo pudo reconstruir su colmenar y enseñar el arte de la apicultura a los hombres.



   
Los egipcios, los primeros apicultores
Los antiguos egipcios fueron pioneros en la historia de la apicultura. Ellos construyeron los primeros colmenares para producir la miel que utilizaban para preservar los alimentos y hacer ungüentos de belleza y medicinas, que guardaban en los templos para ofrecer a los dioses. Asociaban este ingrediente con el nacimiento ( pensaban que proporcionaba fertilidad ) y con la muerte (  utilizaban la miel también en los embalsamamientos de los cadáveres ) los egipcios fueron también los inventores de la trashumancia apicola: para que las abejas pudieran producir el néctar  durante todo el año, desplazaban en barco las colmenas a lo largo del Nilo. 



Miel para vivir más

los griegos además de considerar la miel como alimento de los dioses, entendieron la importancia de sus propiedades para el hombre. Filosofos como Demócrito , Pitágoras y Aristóteles la tomaban en grandes cantidades y creian que era una medicina fortificante y que proporcionaba una larga vida. Aristóteles  vivió 62 años, Pitágoras 77 y los autores antiguos cuentan que Demócrito superó los 100 años.
En la civilización minoica 1.500 años a.c, tomaban vino con miel.
Aristóteles en su Historia Natural, tiene relatos sobre la vida de las abejas, da a entender que él usaba colmenas de cuadros móviles, esos son los primeros relatos de colmenas con panales móviles.
Hipócrates consideraba a la miel como una medicación fortificante que alargaba la vida. En  el período entre el 800 al 300 a.c. los griegos cenaban abundante comida cocinada en salsas o miel.
Jacques Spon en el siglo XVII, en su viaje a Grecia, encontró las colmenas en una canasta de tejidos de paja, primero tenían la boca hacia abajo, después colocaron la boca hacia arriba, cubriéndola con maderas, cada listón medía menos de 4 cm, eran algo convexos en el lado de abajo, así adherían las abejas los panales a lo largo de los listones. Esta técnica se expandió por otros países y llegó a Inglaterra, enterándose que los griegos sacaban la mitad de los panales en primavera y formaban otra colmena. Los apicultores griegos habían creado una colmena de cuadros móviles que eran manejables.


   
Otra de las grandes civilizaciones de la historia que también logró importantes avances en el manejo de estas técnicas fueron los romanos, cuyas técnicas y aprecio hacia las abejas y la actividad apícola quedaron plasmadas en una gran cantidad de obras literarias que incursionan en el mundo de las abejas, donde se incluyen datos sobre diversas enfermedades y principios relacionados con este tipo de actividad.

Además de los egipcios, griegos y romanos, la importancia de la apicultura ha sido rescatada también por otras civilizaciones que han adquirido niveles importantes de desarrollo, como los árabes, los indios o los mayas.


 Pagar en miel


con los romanos la apicultura se difundió por el imperio y su producción se convirtió en una de las principales industrias. Era tan apreciada, especialmente la de Hispania, que algunos impuestos se recaudaban en miel.


jueves, 29 de agosto de 2019

MITOS EN LA APICULTURA


El Derrumbe de los Mitos
1º Mito de la apicultura: No es cierto que las abejas rechacen a reinas que deseamos introducir por tener distinto olor. Llegan a rechazar hasta a su propia reina, cuando esta se pone nerviosa. Las reinas muy jóvenes son muy nerviosas o miedosas, actitud que es malinterpretada por las abejas
como si fuera una actitud agresiva y como respuesta la matan.
Introducir una reina madura, con mas de treinta días de postura, no causa mayor problema. Yo intercambié las reinas de dos colmenas y ni se dieron cuenta, cada colmena siguió trabajando comosi nada. Pero, ¿Ojo!, lo que si es riesgoso y para ello hay mil recetas, es la introducción de una reina
comprada de un criadero, que apenas inició la postura y la someten a un largo viaje de traslado. En esos casos yo aconsejo hacer un núcleo con abejas nodrizas, (¡Solo nodrizas!) Introducir la jaula con la reina en el núcleo y a los treinta días fusionarlo a la colmena que se quiere cambiar la reina.


EL OLOR DE LA COLMENA ¿UN MITO EN LA APICULTURA?
Sustitución de reinas:
Mucho se dijo sobre el olor de la colmena. Que cada colmena tiene un olor particular que la diferencia de las demás. Pero que si le hacemos una división y luego de unos días queremos volver a juntar ya han adquirido cada una su nuevo olor que la caracteriza (a pesar de que son prácticamente los mismos individuos) .Que las abejas guardianas cubren la entrada o piquera olfateando a todas las abejas que entran para identificar a las que son ajenas a la familia. Que para juntar dos colmenas,además de matar a una de las reinas, se deben efectuar una serie de camuflajes para evitar que las abejas se peleen al descubrir que no son de la misma familia, algunos proponen rociarlas con jarabe
o colocar un papel entre ambas cámaras para que los olores se mezclen y no se peleen. Para introducir una reina se proponen innumerables sistemas para camuflar y confundir los olores y lograr que la colmena acepte a la nueva reina. En fin, está tan arraigada la idea, que el tema del olor
de la colmena es una institución en la apicultura.
Yo siempre pensé que se malinterpreta el comportamiento de las abejas, se confunde la actitud defensiva de la colmena, con rechazo por el olor. Veamos algunos ejemplos: Todos sabemos que si colocamos en hilera los cajones y muy juntos las abejas entran con mucha frecuencia en los cajones de las colmenas vecinas y no pasa nada. En una oportunidad tuve que trasladar a unos pocos metros
unas colmenas por la creciente y para evitar que se pierdan muchas abejas, las trasladé en varias etapas. Retiré primero colmenas de forma intercalada para que las abejas que vuelvan al lugar puedan entrar en las colmenas que quedaron. Así sucedió y no hubo conflicto alguno. Es más , si intercambio de lugar a dos colmenas, las abejas siguen trabajando como si nada hubiera pasado, todas se meten en la colmena vecina. Cuando hacemos núcleos y mezclamos a las nodrizas de más de una colmena , no pasa nada. Si colocamos una colmena o núcleo huérfano cerca de otras
colmenas fuertes con una reina en plena postura, gran cantidad de abejas del cajón huérfano pasan a los cajones con reina atraídas por las feromonas de éstas y son bienvenidas, cuando sacudimos las abejas de una colmena que por descuido se volvió zanganera, rápidamente estas su meten en el cajón más cercano y no pasa nada. Pero si las abejas buscan pillar (saquear) a otra colmena , allí si
aparece la actitud defensiva de la abeja guardiana y como resultado hay gran mortandad de abejas. No parece ser el olor distinto , mas bien la actitud nerviosa propia del ataque de la otra abeja que libera feromonas de alarma y enfurece a las guardianas.

Convencido de que no se pelean por tener distinto olor, junté dos colmenas medianas sin el papel
divisor, simplemente maté a la reina más vieja, después las junté sin mas tramites que cuidar de colocar todas las crías juntas en el medio del nido. Nunca tuve problemas por juntarlas, no usé jarabe para pulverizarlas y nada que se parezca. En otra oportunidad encontré dos reinas en la misma colmenita. Esta tenía postura y cría de todas
las edades, lo que significa que no se paró en ningún momento la postura, como justamente tenía dos colmenas que perdieron su reina y ya tenían celdas operculadas; decidí probar colocando una reina en cada colmena. Para hacerlo simplemente coloqué a las reinas sobre los cabezales de cada colmena y listo. A los dos días revisé las dos colmenas y en una de ellas ya había postura y habían
destruido las celdas reales en señal de que la nueva reina fue aceptada. En la otra encontré a la reina, las celdas estaban intactas y había muy poca postura . En ningún caso perdí a la reina, en una colmena siguieron cuidando las celdas en señal de que no resultaba suficientemente atractiva la reina que le coloqué y en la otra inmediatamente comenzó la postura y destruyeron las celdas .Es
evidente que la colmenita estaba cambiando la reina improductiva , que a su vez no le gustó a la otra colmena y siguieron cuidando las celdas propias. A partir de esa experiencia comencé a pensar que con las reinas pasaba lo mismo que con las abejas , no eran rechazadas por provenir de otra colmena y tener distinto olor.
También se dice que en cada colmena solo puede haber una reina que si aparece otra reina estas se pelean y queda la más fuerte . En mi experiencia esto no ocurrió. Es conocido por todos que los enjambres primarios salen con la reina vieja y que puede haber enjambres secundarios que salen con varias reinas. Los criadores de reina consideran que uno de los fracasos en la introducción de reinas puede ser la presencia de una reina virgen que no fue descubierta, yo diría que también puede ser que sea fecundada. En los cambios naturales de reina es frecuente encontrar una o dos celdas grandes de recambio y todavía sigue poniendo la reina , es más, por un tiempo conviven las dos reinas.

En otra oportunidad revisando unas colmenas que presentaban signos de decadencia –posiblemente
por nosemosis- pude observar como las abejas asfixiaban a su propia reina lo que me llamó muchísimo la atención (*).
Hace unos años, precisamente en el mes de octubre del año 2000 leí un artículo en la revista Gestión Apícola nº 21, del criador de reinas ing. Martín Braunstein, de cabaña Malka , que me dejo helado.
Hace un comentario sobre una traducción de un trabajo realizado en el año 1950 por el genetista y criador de reinas el Hermano Benedictino, Fraile Adam Kehrle, que transcribo a continuación:
Para ser breve, mi supuesto es que la aceptación de una reina no está determinada –como equivocadamente se supone- por el “olor de la colmena”, sino por el comportamiento de la reina.
Una reina “totalmente madura” -nos referimos a aquella que a estado poniendo huevos por un tiempo considerable- ha perdido su original comportamiento nervioso, observándola caminar sobre los panales uno percibe un comportamiento tranquilo. Cuando una reina goza de este “estado de madurez” su aceptación es infalible a pesar de ignorar todas las supuestas medidas que según los libros- serían esenciales para lograr la aceptación. El “olor de la colmena” -si tal cosa existiera, cosa que dudo mucho- no juega ningún rol en la aceptación. La condición esencial que asegura la aceptación o rechazo de la reina depende exclusivamente del comportamiento de ella al ser liberada de la jaulita de transporte. A su vez, el desempeño de la reina es dependiente de su estado y condición en el momento de salir de la jaulita donde se encuentra confinada.
 Fundamentándome en mi experiencia de toda una vida dedicada a la apicultura, estoy firmemente convencido que sea cual fuere el método de introducción utilizado, el factor que determina la aceptación o rechazo de la reina es siempre en primer lugar el comportamiento de la misma. A su vez, el comportamiento de la reina dependerá de la condición en que se encuentre al momento de
salir de su cautiverio de la jaulita que la contiene.


Lo habitual es que tanto las reinas vírgenes como las recién fecundadas sean extremadamente nerviosas y fácilmente asustables. La mas simple perturbación como el hecho de abrir una colmena, puede hacer peligrar la vida de una reina con estas características (* ). En el curso de unas pocas semanas, luego que la reina a iniciado la postura, un cambio sustancial en su comportamiento se manifestará en forma evidente: sus movimientos serán mas tranquilos y seguros. Cuando cuatro o cinco semanas después del comienzo de la postura, esta reina se encuentre rodeada de sus propias hijas, la reina habrá alcanzado su primera etapa de madurez. Sin embargo la segunda etapa de madurez que coincide con el logro de su máximo nivel de postura no será alcanzado sino hasta el año siguiente, pero en su comportamiento no se percibirá ningún cambio sustancial..
He usado el termino convencional introducción, cuando en realidad, el procedimiento que describiré involucra solo un cambio o sustitución de una reina por otra. En mi método no existe ningún acostumbramiento previo, ni tampoco ninguna familiarización de la nueva reina, previa a que la reina nueva sea liberada. Una reina sustituida que es liberada de su jaulita inmediatamente iniciara postura a pesar de haber sido cambiada de colmena, exactamente igual a una obrera que
volviendo de pecorear néctar o polen, se equivoca de piquera y entra en una colmena extraña como si fuera la suya. Una reina sustituida es aceptada como la madre de la colmena solo en virtud de su condición de madurez y por su comportamiento.

A partir de ese día comencé a experimentar con otras colmenas. Intercambié las reinas de dos
colmenas, simplemente a cada reina la coloqué sobre los cabezales de la otra colmena. Ni se dieron cuenta, cada reina siguió poniendo huevos como si estuviera en su colonia.
Hasta ese momento y después de haber leído sobre tantos métodos de introducción de reinas, uno más engorroso que otro, me sentía desanimado sobre la posibilidad práctica de recambiar las reinas de mis colmenas. Máxime, considerando que tenemos dos mieladas muy cortas y muy poco tiempo para poner en condiciones a las colmenas.
Casi todos los métodos conducen a lo mismo: Conseguir que las abejas adopten una madre que no les agrada y, como a todos, el mito del olor de la colmena se nos quedó gravado en nuestra memoria y nos resulta difícil hacer un razonamiento mas desprejuiciado. Todos coinciden en que es más difícil introducir una reina recién fecundada en una colmena que en un núcleo, y a su vez, que es más fácil introducir una reina recién fecundada en un paquete, que en un núcleo.(esto es porque el núcleo y el paquete está echo con abejas nodrizas, que no son agresivas). Casi todos coinciden que a partir de colocar la jaulita con la reina recién fecundada , no hay que revisar a las colmenas por lo menos por 10 días . Algunos prefieren 30 días. Yo pienso que hay tres cuestiones fundamentales a tener en cuenta en la introducción de reinas, a saber:
el estado de madurez de una reina al momento de introducirla,
lo más o menos atractiva que resulte para las abejas en función a la cantidad o calidad de feromonas que emita al momento de la introducción,el estado de equilibrio de la colmena al momento de la introducción.

Las reinas que se compran de un criadero tienen las dos primeras condiciones en contra, si bien para
los criadores no hay otra mejor y talvez así lo sea, para las abejas no es lo mismo. Primero por ser
todas reinas recién fecundadas y no maduras, por lo tanto muy nerviosas y se corre el riesgo de que la asfixien. Segundo, por haber suspendido la postura varios días , han perdido el atractivo olor para las abejas de las feromonas propias de la reina en postura. Además se propone dejar huérfana a la colmena al menos por 48 hs. lo que produce un cambio brusco en la colmena volviéndola más agresiva, por disminuir las tareas de pecoreo en la colmena quedan las abejas más viejas que son más agresivas, construyen celdas reales que en cierto modo compiten con la reina a introducir etc.
La reina no es rechazada como si fuera una celda , y por lo tanto no es necesario dejar huérfana a la colmena. La celda es construida ante el desequilibrio que genera la ausencia de la sustancia real,-al desaparecer la reina- que inhibía la formación de celdas, cuando esta es devuelta, -igual, que cuando nace la primer reina de un grupo de celdas reales- automáticamente las obreras las destruyen, a menos que le coloquemos una reina vieja, que ya casi no pone huevos , 
y si esto ocurriera, no destruyen las celdas, pero no matan a la reina, simplemente la dejan como si fuera una abeja obrera
más.
A la reina que queremos introducir que compramos a un criadero la matan porque es muy joven , asustadiza, viene estresada y para completar, ponemos nerviosa a la colmena dejándola sin reina. Es probable que la reinita joven que introducimos libere feromonas de alarma que impulsan a las
obreras viejas y agresivas a matarla asfixiándola. (embolar)
A partir de comprender estos fenómenos, podemos interpretar mejor los métodos empíricos aconsejados por los criadores.
Primero todos coinciden en dejar 10 a 30 días sin tocar a la colmena a partir de haber colocado la jaulita con la reina, es por haber colocado una reina nerviosa y susceptible de ser asfixiada por las abejas, (embolar) que llega al estado de madures y serenidad después de los 30 días de postura.
En segundo lugar, todos buscan obligar a las abejas a aceptar a la nueva reina, que evidentemente no es tan apreciada por ellas, que hasta prefieren a las celdas, y para que esto no suceda aconsejan destruirlas minuciosamente a todas . Como la reina que vamos a cambiar libera feromonas mas atractivas para las abejas que la que vamos a introducir, aconsejan matarla fregándola sobre la jaulita para que trasmita algo de ese atractivo olor a la nueva soberana y así camuflada ,sea aceptada por las abejas.

La mayoría de los criadores propone un periodo de orfandad de 48 hs a 96hs previo a la
introducción y la destrucción de todas las celdas y no revisar la colmena por lo menos por 10 días..Gilles Fert (Apiservice): propone el uso de una jaula de 10cm x 8 cm x1.5 cm de alto que es como un canasto en cuyo interior deja a la reina nueva en un lugar del panal que contenga cría
cerrada por nacer. La reina tiene contacto con las nodrizas y a medida que nacen las abejas del panal comienza la postura . a los pocos días retira la jaula dejando en libertad a la reina. De esta manera consigue que la reina entre en postura y aumente las feromonas y así resulte más atractiva para las abejas además de tener tiempo de relajarse del estrés por el encierro en la jaula y traslado. Otra alternativa propuesta por dicho criador es el de encerrar en la jaula de introducción primero a la reina vieja y luego a la nueva que toma sus olores.
A mi entender, las abejas matan a la reina a introducir solamente por ponerse nerviosa, máxime en una colmena estresada por pérdida de la reina, Si colocamos una reina vieja y mansa, no la matan, pero siguen cuidando de las celdas y si todavía no las prepararon las construyen igual que si tuvieran que sustituirla normalmente.
Lo ideal es introducir reinas maduras (serenas) que estén en plena postura y por lo tanto sean muy atractivas para las abejas. El gran inconveniente radica en que los criadores de reinas no venden reinas maduras Y si vendieran reinas maduras nos veríamos con el inconveniente de haber
suspendido la postura de la reina por varios días, por el encierro y el viaje pierde las características propias de una reina madura, pierde el olor atractivo de las feromonas, y lo que es peor, se vuelve nerviosa al igual que una reina recién fecundada, corriéndose igualmente riesgos.
Así como están las cosas, introducir una reina enjaulada, recién fecundada, en una colmena grande;es muy  arriesgado. Lo ideal sería hacer un paquete o un núcleo, mejor un núcleo(**) , introducir la reina al núcleo y una vez que maduró la reina,-después de los treinta días de postura- se hace la sustitución de la reina vieja por la nueva con un método muy sencillo. Se mata la reina de la
colmena y luego se fusiona el núcleo con la colmena en un periquete –sin previa horfanizaciónsimplemente juntando las crías al centro y las reservas a los costados, sin siquiera tocar la reina . De esta forma no se atrasa la colmena, más bien se adelanta en el desarrollo de la misma ya que por un
mes tengo dos reinas poniendo huevos. Además, la fusión logra dar un impulso extra a la colmena. Se puede obviamente , después de eliminar la reina de la colmena, retirar la reina del núcleo y colocarla directamente en la colmena, pero hay más riesgos de lastimarla.


Yo no comparto la idea de que se tenga que hacer un núcleo para debilitar a la colmena como sugieren algunos criadores, por tres razones:
al hacer un núcleo retiro las abejas nodrizas mansas y dejo a las pecoreadoras más agresivas en la colmena,
debilito y atraso el desarrollo de la colmena siendo que tengo muy poco tiempo para llegar a la mielada,
tengo que comprar otra reina para el núcleo. Siempre es conveniente tener núcleos disponibles para reponer alguna reina que hemos malogrado en el trabajo o que por cualquier motivo la colmena quedó huérfana. En casos en que encontremos una colmena que haya quedado huérfana y no tiene una reina nueva podemos fusionarla con un buen núcleo y listo. ¡No se necesita ningún preparativo previo, simplemente traer un núcleo y fusionarlo colocando la cría al centro y las reservas al costado¡.
Comentario de Stephan Braun:
Para ser sincero - hay algunas críticas válidas de nuestro trabajo.
Una de ellas es la crianza de abejas reinas. Ya hace 100 años, Rudolf Steiner dijo que si seguimos así, con el tipo de crianza de abejas reinas que usamos, las abejas en 100 años serán infértiles. Y él no estaba del todo errado.
Pero ocurren problemas al principio y hay que adaptarse rápidamente a nuevas situaciones y hay que tener la posibilidad de cambiar de forma rápida la genética de la mayoría de nuestras colmenas. No tengo que seguir con estos cambios mucho más tiempo y Dee ya ha dejado de hacerlos.
Ahora explicaré cosas que muchos dirán que yo estoy loco, porque simplemente cuesta creer, pero yo lo he intentado y ha funcionado exactamente como me ha explicado Dee.
¡Ya se ha dicho! - Simplemente tenemos que multiplicar las colmenas que mejor se defienden contra las enfermedades y las que no son capaces de controlarlas, las eliminamos. Es decir, no matarlas, sino solucionar el problema de salud que tengan, a continuación sacar la reina y sustituirla por una
nueva que hemos criado de acuerdo con ciertos criterios de selección. Tenemos que criar reinas, da igual como, porque hay muchas formas. A menudo uso el tablero de
Cloake, pero es lo mismo cualquiera de los métodos conocidos. El truco que aplica Dee, se explica brevemente así:
Dee no busca a las reinas viejas, sino que imita el cambio por sustitución natural de las colmenas.
Dee cría reinas vírgenes que no tienen olor. Esto es lo más importante, crea una situación sin estrés y las añade con humo a las colmenas. No lo podía creer pero lo hice muchas veces y ahora puedo verificar que funciona al 90% con éxito. La nueva reina es aceptada, se fecunda y la vieja – nadie
sabe que pasa exactamente – desaparece. Ya hemos discutido mucho sobre ese asunto.

2º Mito de la apicultura
Fusión de colmenas. Otro mito de manual:
La idea de que las abejas de una colmena tienen un olor diferente a las de las otras y que si las juntamos comienza una batalla campal entre ellas, ya se ha transformado entre los apicultores, como
verdad indiscutible. Sin embargo…A mi la experiencia me enseño otra cosa. Para mi es simplemente un mito de la apicultura repetido como loro por todos los manuales.
No es cierto que las abejas se peleen por tener olores distintos al juntarlas con las abejas de otra colmena y que para poder fusionarlas hay que confundir los olores separandolas con un papel. Un amigo dijo: Yo junto colmenas como si fueran gallinas y yo diría que es mas fácil todavía. (Es muy probable que las abejas sean mas dóciles que las gallinas) Se puede fusionar sin problemas: Un puñado de abejas ubicadas en la piquera de una colmena entran sin ningún problema como si fueran
de la colmena, un panal con crías y sus abejas acompañantes, se pueden introducir en una colmena
sin mayor problema. Se pueden juntar abejas de distintas colmenas y luego agregarlas a otra. Se pueden intercambiar de lugar dos colmenas de manera que las pecoreadoras de una se metan en la otra y viceversa. Cuando me falla algún núcleo , lo con obrers ponedoras, lo desarmo frente a las
otras colmenas e inmediatamente se meten en las colmenas vecinas y todo en paz. Si quiero fusionar dos colmenas simplemente coloco los cuadros con cria al medio y luego los de polen y por último la miel, vuelco las abejas sobrantes y listo. Ninguna abeja pelea con otra. El traspaso se hace
simplemente como algo cotidiano, ¡sin anestesia, como digo siempre¡. Al principio me tomaba el arduo trabajo de encontrar la reina de la colmena que yo pensaba que era
inferior en calidad, pero ahora no pierdo mas tiempo y las junto a dos y a veces tres colmenitas con sus reinas incluidas. Jamás note disturbios ni conflicto entre las reinas, con el pasar del tiempoqueda la mejor.
3º Mito de la apicultura: No es cierto que solamente puedan vivir una sola reina por colmena. Pueden coexistir mas de una reina en la colmena. Cuando las colmenas renuevan su reina (supercedure) la joven princesa convive con la vieja reina por un tiempo llegando a ovopositar simultáneamente las dos hasta que las abejas por abandono la van desatendiendo a la reina decadente, que muere por inanición. Es posible unir dos colmenas con sus reinas y continúan trabajando como si nada.
4º Mito de la apicultura i Se dice que hay que dejar huérfana una colmena para poder introducir una celda real lo que no es del todo cierto. Una celda real madura es muy difícil que las abejas rechacen. En Australia algunos apicultores cambian sistemáticamente sus reinas introduciendo simplemente
una celda real en lo alto del alza de miel. En plena mielada y con una abeja "poco agresiva" la aceptación es casi segura.

5° Mito de la Apicultura: Es relativamente cierto de que una colmena necesite consumir de 10 a 15
kg de miel para producir 1 kg de cera. En condiciones normales de buena mielada no hay diferencia
en la producción de miel entre colmenas que estén produciendo cera y las que no. La producción de
cera es una necesidad biológica de la abeja y ante un buen estímulo producido por un alto ingreso de
polen y néctar las obreras jóvenes segregan cera, que si no se utiliza, se pierde en forma de escamas durante el vuelo o dentro de la colmena. Pero a la inversa. Ante la crisis, suplantan la cera con lo que sea. Es imprescindible el consumo de pólenes de calidad y cantidad para que las abejas produzcan cera, con la sequía se reduce el ingreso de néctar y los pólenes son deficientes en algunos aminoácidos. La colmena no en vano tiene un proceso de adaptación de millones de años. En caso de necesidad son capaces de mezclar otros ingredientes con la poca cera que producen con tal de
opercular los panales. Ver: “Cera que no es cera” del autor.
6° Mito de la apicultura: Se dice que es imprescindible colocar la lámina de cera estampada entera en el cuadro o de lo contrario las abejas labran celdas para zángano.
Da lo mismo que sea entera o una simple lámina. Las abejas tienen un lugar para cada cosa. En la periferia las celdas para zángano y en el centro del nido, las celdas para obrera. ¡Lo que no hayque hacer es después invertir las posiciones!.

Fuente:
Orlando Valega

TÉCNICAS PARA LA PRODUCCIÓN DE REINAS II


Para producir celdas reales a partir de copa-celdas conteniendo crías traslarvadas, se requiere de colmenas criadoras, las cuales contienen una colonia de abejas con o sin reina, pero siempre poseen al menos un cubo sin reina. Estas colmenas sirven para desarrollar y/o incubar celdas reales. Hay de tres tipos: iniciadora, finalizadora, o iniciadora-finalizadora.
Las colonias criadoras deben contener muchas abejas jóvenes y deben estar bien alimentadas con jarabe de agua y azúcar y con polen o sustituto de éste. Las abejas jóvenes producen más jalea real que las viejas y se requiere de alimento para estimular la producción de este nutritivo alimento, indispensable para alimentar a las larvitas destinadas a ser futuras abejas reinas.

A- Colmena criadora iniciadora
Una colmena iniciadora huérfana se prepara de la siguiente manera. A una colonia fuerte (en abejas y cría) se le alimenta diariamente con jarabe de agua y azúcar al 50% y con polen, o sustituto de polen, durante uno a tres días consecutivos. Si no se tiene polen, se puede hacer una pasta con harina de soja baja en grasa, humedecida con jarabe. Se proporcionan 200 o 300 gramos de esta pasta sobre los cabezales de los bastidores de la colmena. Terminado este tiempo de alimentación se quita la reina a la colonia. Un día después de quitar la reina, se sacan y reemplazan los panales de cría chica (excepto uno por cada bastidor con copa-celdas que se pretenda introducir) por bastidores con cría operculada procedente de otras colonias. Adicionalmente, se recomienda poner una rejilla excluidora de reinas por debajo del cubo de la cámara de cría y entre el excluidor y el piso de la colmena, poner un alza, con el fin de descongestionar la cámara de cría, para que las abejas más viejas (las pecoreadoras) tengan espacio suficiente y no promuevan el comportamiento de enjambrazón.

El excluidor también sirve para evitar que se metan a la colonia criadora reinas o enjambres procedentes de otras colonias. Introducen al centro de la cámara de cría, de uno a tres bastidores conteniendo entre30 y 72 copa-celdas cada uno, hasta un máximo de 140 copas con larvas por colonia criadora, para tener una adecuada aceptación de estas. Las abejas de la colonia iniciadora alimentarán a las larvas e iniciarán la construcción de celdas reales a partir de las copa-celdas. El porcentaje de larvas aceptadas y de celdas reales construidas disminuirá conforme al número de celdas introducidas. Por ello, entre más celdas se metan, el porcentaje de larvas aceptadas y la cantidad de alimento que estas reciban será menor, con lo que se corre el riesgo de producir reinas de tamaño pequeño. Cuando se introducen los marcos con las copa-celdas a las colonias iniciadoras es importante observar que no se utilice mucho humo, para no causar una fuerte desorganización de las abejas de la colonia y favorecer la aceptación de las larvas introducidas. Otra práctica que puede favorecer la aceptación de las larvas, es el rociar un poco de jarabe sobre los cabezales de los marcos recién introducidos, para atraer a las abejas a atender a nuestras larvas. Esta operación debe hacerse rápido y justo antes de cerrar herméticamente la colonia, para prevenir un problema de pillaje. Además de lo anterior, la manipulación e introducción de los marcos que contienen las larvas debe ser muy cuidadosa; no deben agitarse, golpearse, o sacudirse, ya que esto podría resultar en la pérdida o lesión de las frágiles larvas. Algunos criadores  siguen un calendario la introducción de un marco con copa-celdas cada día, mientras que otros los meten todos juntos. Este escalonamiento obedece  más a adaptaciones en los planes y rutinas de trabajo de los apicultores, que a las capacidades de las abejas y por ello son opcionales. Para atraer a las abejas nodrizas a alimentar a nuestras larvas, cada bastidor con copa-celdas se pone entre un bastidor de cría chica y otro que contenga polen. Estos bastidores se dejan en la colonia iniciadora durante uno a seis días, para luego ser transferidos a una colonia finalizadora. Dependiendo del calendario que se establezca, las colonias iniciadoras pueden estar recibiendo nuevos bastidores cada uno a siete días. Cada vez que se abra una colonia iniciadora, hay que proveerla con cría operculada (uno a dos bastidores), jarabe (2 a 4 litros) y buscar y destruir cualquier celda real que las abejas hayan iniciado a partir de cría que se le haya dado a la colonia con anterioridad. Hacer esto es muy importante para evitar que estas reinas criadas de emergencia, destruyan nuestras celdas reales con larvas seleccionadas y se pierda todo el trabajo hecho.


B- Colmena criadora finalizadora
Una colmena finalizadora es usualmente preparada con dos cámaras de cría. En la inferior se mantiene a una reina con toda la cría operculada, mientras que en la superior (separada de la inferior por un excluidor) se mantiene a la cría chica, bastidores conteniendo alimento (miel y polen), alimentadores y espacio para colocar bastidores con copa-celdas. En estas colmenas se introducen de uno a tres bastidores procedentes de una colonia iniciadora cada uno a seis días, dependiendo del calendario que se siga. Aunque la construcción de las celdas puede ser finalizada aquí, la principal función de estas colonias es la de mantener su temperatura en 32-35º C, por lo que también se les conoce como colonias incubadoras. Eventualmente pueden llegar a incubar hasta 300 celdas (seis a ocho bastidores). El arreglo de los panales en la cámara superior es similar al que se sigue en una colonia iniciadora y puede hacerse cada vez que se metan nuevos marcos con celdas reales, o cada cuatro días, lo que ocurra primero. Las celdas permanecen de cuatro a siete días en estas colonias, o hasta que cumplan 10 u 11 días luego del traslarve. También pueden prepararse colmenas finalizadoras huérfanas, las cuales se manejan de manera similar a las iniciadoras. Cuando se transfieran celdas de una colonia iniciadora a una finalizadora, hay que manejar los marcos con mucha delicadeza, pero con rapidez, ya que un enfriamiento de las celdas puede derivar en un retraso en el desarrollo de las futuras reinas, o peor aún, en un inadecuado desarrollo de sus alas. Las celdas ya operculadas (cinco a seis días después del traslarve) también podrían incubarse en una incubadora eléctrica a 32-35 grados, hasta que cumplan 10 u 11 días.



C- Colmena criadora iniciadora-finalizadora 
En el caso de colmenas iniciadora-finalizadora, estas se manejan igual que una iniciadora, pero proveyéndolas de dos a cuatro panales con cría operculada cada 10 a 11 días, para asegurar una constante provisión de obreras jóvenes. Adicionalmente se pueden sacudir abejas procedentes de otras colonias en su interior para mantenerlas fuertes. Desde luego, hay que alimentarlas con jarabe y con polen. La ventaja de estas colonias es el menor tiempo de trabajo y la menor manipulación de las celdas, pero la desventaja es un porcentaje menor de aceptación y producción de celdas reales. Las celdas permanecen 10 a 11 días en estas colmenas y luego se llevan a núcleos de fecundación o a colonias huérfanas. Las colonias criadoras deben ser constantemente tratadas contra Varroa y enfermedades de la cría, para evitar que se pierdan muchas celdas por concepto de enfermedades.



La cosecha y cuidados de celdas reales
Las celdas reales son cosechadas luego de 10 a 11 días de realizado el traslarve. Hay que sacar los bastidores conteniendo las celdas de las criadoras con mucho cuidado y con las precauciones antes descriptas. Posteriormente, las celdas se desprenden de las tiras de los bastidores con la ayuda de un cuchillo o navaja filosos. Hay que tener el cuidado de no mantener las celdas mucho tiempo mirando hacia arriba, o de lado, para impedir que las alas de las reinas se adhieran a las paredes o a la base de las celdas y esto les impida salir, o bien salgan sin alas.

La fecundación y cosecha de reinas
Para una adecuada fecundación de las reinas, el criadero (apiario con núcleos de fecundación) debe ubicarse en un lugar protegido de vientos, con árboles que den sombra y con diferentes estructuras naturales distribuidas a lo largo del terreno (piedras, árboles, montículos, matorrales, etc.), para ayudar a las reinas a orientarse mejor durante sus vuelos nupciales. Los núcleos de fecundación deben colocarse de una manera no uniforme y si es posible, se les debe pintar la piquera y el techo de distintos colores; todo esto con el fin de ayudar a las reinas y a las obreras a orientarse y a identificar su núcleo para no meterse en otro.



La producción y disponibilidad de zánganos
Es importante colocar colmenas que contengan panales con celdas de zángano en las cercanías del criadero. Algunas de estas colmenas pueden ubicarse dentro del criadero, mientras que otras pueden instalarse a distancias de entre uno y cinco km del mismo. Las colmenas productoras de zánganos, deben tener reinas seleccionadas para que produzcan machos de calidad. En general se recomienda instalar una colmena con dos panales con celdas de zánganos por cada 40 a 60 espacios de fecundación. Para que las colonias produzcan muchos zánganos, es importante que tengan panales con celdas para zánganos y que sean constantemente alimentadas con jarabe y con polen. Los panales de zánganos pueden prepararse con anterioridad durante una floración, utilizando cuadros con una sola franja de cera estampada de 2 a 4 cm adherida al cabezal superior de bastidores sin alambre, los cuales son introducidos en colonias fuertemente pobladas para que los trabajen. Las abejas desarrollarán un panal conteniendo más celdas de zángano que de obrera, que pueden luego ser usados en las colmenas productoras de zánganos.


El manejo de los núcleos de fecundación
Las celdas reales se introducen en núcleos de fecundación para que ahí emerjan las reinas, se fecunden y regresen a poner huevos. Entonces son cosechadas. En términos económicos, es preferible trabajar con núcleos chicos, porque se gasta menos en abejas, equipo y alimento. Sin embargo, mantener unidades pequeñas es más complicado que mantener unidades grandes. El tamaño del núcleo siempre será una decisión personal de cada criador. En general, es más fácil mantener núcleos pequeños en lugares calientes que en fríos, porque en lugares fríos se pierden más abejas debido a que las poblaciones pequeñas tienen más dificultades para mantener la temperatura de incubación en el nido de cría. Para echar a andar los núcleos de fecundación, primero hay que llenarlos con abejas. Para ello se necesita traer abejas obreras de otras colmenas. Bastidores de colmenas bien pobladas se sacuden en el interior de una jaula de malla metálica (“canasta”) con la ayuda de un embudo grande, o bien, primero se sacuden en el interior de una lata alcoholera y después las abejas se vacían en la canasta. Para impedir que las abejas vuelen mucho, hay que rociarlas con agua antes de pasarlas a la canasta. Una canasta puede contener las abejas sacudidas de hasta 60 o 70 bastidores. Se recomienda que a cada colmena de las que se sacudan, se les dejen al menos tres a cuatro bastidores cubiertos con abejas, para no debilitarlas mucho.
Antes de sacudir cada bastidor, es importante asegurarse que la reina no esté presente. Cuando se le encuentra, puede encerrársele temporalmente en una jaula y luego soltarse en su colmena, una vez concluida la operación. Las colonias que provean obreras, deberán ser alimentadas frecuentemente (de preferencia cada semana). Estas colmenas pueden proveer abejas (sacudirse) cada tres a cinco semanas. Las abejas en el interior de la canasta deben alimentarse con jarabe, para que cuando se sacudan en los núcleos, caigan fácilmente por su peso. Un núcleo Morelos se llena con aproximadamente 1,200 a 1,500 abejas (150 gramos o un cucharón). Para calcular cuantas abejas llevar al criadero y por lo tanto, cuantos bastidores sacudir, se estima que un bastidor de cámara de cría puede contener alrededor de 3,000 a 4,000 obreras, pero considerando que muchas de las abejas vuelan y se regresan a su colmena, debemos estimar alrededor de 2,500 abejas, lo que sería suficiente para llenar dos de estos núcleos.

Luego de que un núcleo es provisto con abejas, su alimentador se llena con jarabe denso (dos partes de azúcar por una de agua) y se coloca una celda real al centro del núcleo, sujeta entre los cabezales de dos bastidores, o entre los panales de cera, con el fin de protegerla cuando el lugar en que esté ubicado el criadero tenga un clima templado o frío. Posteriormente, el núcleo se cierra herméticamente y se le pone un tapón de madera o de cartón en la piquera, para impedir que las abejas sacudidas se salgan. Las abejas se dejan encerradas durante cuatro días, al cabo de los cuales la reina ya debió haber emergido y estará lista para sus vuelos nupciales, mientras que para las obreras, el tiempo de encierro les sirve para reconocer a la reina y a su nuevo hogar, para no salir y perderse. El problema de núcleos vacíos debido a la pérdida de obreras por evasión, es mayor cuando se trabaja con abejas de origen africanizado.