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sábado, 29 de abril de 2017

RECAMBIO DE REINAS EN MOMENTOS DE CRISIS




En estado salvaje, la colonia de abejas melíferas realiza la sustitución de la reina a través de la enjambrazón y/o reemplazo de su reina. Algo similar ocurre en explotaciones extensivas, en ambientes con alto potencial.
En una explotación comercial intensiva surge la necesidad de dirigir la renovación periódica de las reinas en las colmenas. En la actualidad ante la pérdida de la biodiversidad, los efectos del cambio climático y el aumento de los costos relativos conocer, planificar y ejecutar el recambio de reinas adquiere mayor relevancia.

Para tener en cuenta
Tomando como referencia los datos de las inspecciones sanitarias realizadas a distintas empresas apícolas se puede concluir que, cuando no se cuenta con un programa de recambio sistemático de reinas, el apicultor tendrá, al menos, un 20% de sus colmenas improductivas en cada temporada.
Este porcentaje de colmenas incluye colmenas huérfanas y aquellas que reemplazan de manera natural sus reinas en el momento del principal flujo de néctar. En las situaciones antes mencionadas, estas colmenas tendrán una población notablemente inferior al resto del colmenar.
En la práctica estas situaciones ocurren al inicio del flujo principal de néctar, lo cual produce una notable disminución en la cantidad de miel cosechada.
A lo anterior se suma la cantidad de colmenas que se perderán durante la invernada y la mayor cantidad de colmenas huérfanas, dado que, de producirse la pérdida de reinas en el periodo invernal, la colmena no tiene forma de reponerla ya que no hay condiciones ambientales para que se pueda criar, y/o fecundar, una nueva reina.

El potencial de una reina, si se le brindan las condiciones óptimas para el desarrollo, se expresa a través de su postura. Para evaluarla observamos la cantidad y calidad de la postura en los panales de cría, esta debe ser uniforme y compacta (plancha de cría). Debemos recordar que sólo reinas de alta capacidad de postura serán capaces de lograr altas poblaciones al comenzar el flujo principal de néctar.
Generalmente una reina con mayor tasa de postura diaria, su vida útil será más corta. Entonces, en regiones subtropicales donde se dan mayor cantidad de ciclos de cría en el año, su vida productiva será más corta. Esto es en comparación con una reina que habite regiones templado-frías, con largos períodos de invernada.
Naturaleza de la explotación
Otra variable a considerar es la naturaleza de la explotación. Sobre este tema se distinguen dos tipos, apicultura fijista y apicultura migratoria. En este último caso aumentan los ciclos de cría.
Para apicultura en regiones subtropicales o planteos migratorios, el recambio de reinas debería hacerse anualmente. Para regiones de clima templado, con estación fría y fijistas, se podrá realizar el cambio cada dos años.

Introducción de reinas en las colmenas
En referencia a la introducción de reinas fecundadas podemos encontrar unos 200 métodos diferentes, sin que ninguno de ellos, por si solos, asegure una introducción exitosa.
Sin embargo, la información generada por una red de ensayos   nos permite afirmar que la aplicación de la metodología describiremos permitió obtener resultados satisfactorios en los sitios mencionados anteriormente.
Las colmenas productivas que reciben reinas fecundadas, deberán orfanizarse 48 horas antes. Al mismo tiempo se reducirá la población a no más de seis cuadros cubiertos por abejas y cuatro cuadros de cría, para tener la mejor relación crías/abejas. Las técnicas para esta reducción son el nucleado, el paqueteado, entre otras.
La cantidad de cuadros de cría remanente que se dejen en la colmenas al momento del recambio es el factor primario que determinara los días de evolución necesarios para alcanzar la población máxima de la colmenas. A mayor cantidad de cuadros de cría la colmena tardará menos días en alcanzar la población máxima.
Por otro lado al aumentar la cantidad de cuadros de cría disminuye la aceptación de las reinas introducidas. Este dato es especialmente importante cuando el recambio se efectúa previo al flujo principal de néctar. La jaula conteniendo la reina se colocará entre los cuadros con crías, orientando el "candy" hacia abajo, cuidando que no se deslice miel sobre la reina (por presión de la jaula).

La aceptación de las reinas fecundadas puede verificarse transcurridos siete días desde la introducción, mediante la observación del área de cría o su postura. De no observar lo anterior (y luego de asegurarse que la reinas fue liberada), se recomienda sacar los cuadros para buscar la reina.
En algunas ocasiones suele encontrarse una reina virgen existente previamente en la colmena que provocó el fracaso en la introducción. Ante esta situación proceda de la siguiente manera, mate la reina virgen y coloque una nueva  reina fecundada. Si se verifica que la colmena esta efectivamente huérfana y que mantienen las condiciones de equilibrio antes descriptas -existiendo cría abierta (larvas)- puede introducirse una nueva reina fecundada.
De no existir entrada de néctar, será imprescindible suplementar con jarabe de azúcar o de alta fructosa al momento de orfanizar y de introducir la celda real. La alimentación, con frecuencia semanal, se mantendrá hasta el inicio del flujo de néctar. Es Importante tener en cuenta que lo descripto anteriormente, no funcionará de igual manera en colmenas sufridas o que padezcan estrés alimentario.
Tampoco se obtendrá resultados satisfactorios en el recambio de reinas en colmenas que están con enfermedades como loque americana, cría yesificada o loque europea, altamente infestadas por varroa, con Nosemosis (que aumentan el reemplazos de reinas), colmenas despobladas y zanganeras. La mayoría de estas situaciones se producen en forma combinada, lo que potencia el problema y conlleva al aumento de las pérdidas.




En síntesis, el éxito de la introducción de reinas fecundadas en colmenas no depende de la aplicación de un método mágico, sino, por el contrario, se trata de un conjunto de factores relacionados entre sí que nos permitirán alcanzar la eficiencia en el proceso de recambio.

Fuente
Emilio Figini   veterinario.

jueves, 15 de diciembre de 2016

NACIMIENTO DE UNA REINA EN INCUBADORA

CRIADERO DE ABEJAS SMR

                                                                  http://reinas.webcindario.com/

SECRETOS DE COMO INTRODUCIR UNA REINA






Secretos de cómo introducir una reina.

La reina es la pieza fundamental de una apicultura racional y de sus cualidades depende en gran parte el éxito de una explotación apícola. Propietarios de Cabañas le contaron a Portal Apícola sus secretos para una introducción exitosa de la reina en colmenas y en núcleos.-
No pocos son los apicultores que fallan al introducir la nueva reina. Se tratara de esclarecer las causas más comunes de los yerros en la introducción; así como sus soluciones, y a la vez, enumerar los métodos más utilizados por los productores.
La introducción de reinas,   «consiste en los manipuleos necesarios para que una colonia cuente con una nueva reina, suministrada por el apicultor».


La reina es la pieza fundamental de una apicultura racional y de sus cualidades depende en gran parte el éxito de una explotación apícola. los fracasos en la introducción tienen que ver con cuestiones casi mitológicas: «El tema de la introducción de reinas esta rodeado de un montón de mitos y de métodos raros, que son los responsables del alto porcentaje de rechazos» .
  «es imprescindible diferenciar dos momentos en lo que a reinas fecundadas se refiere: la introducción y la aceptación».
  «En el caso de la introducción, existen multitud de métodos que implican una o varias visitas al apiario y que utilizan distintos tipos de jaulas de introducción. En tanto, en lo que se refiere a la aceptación, una reina fecundada es aceptada por la colmena, núcleo o paquete solamente después que fue liberada de su jaulita de transporte y recién una vez que ha iniciado la postura de huevos con un ritmo acorde a las necesidades demográficas de la colonia».
Siguiendo con la aceptación,   «No es verdad que tenga lugar durante el período que transcurre desde el momento de la introducción de la jaulita dentro de la colonia (durante el cual la reina permanece en cautiverio dentro de la misma) hasta que es liberada luego de que las obreras consumieron el candy. Para que exista aceptación, la reina fecundada no sólo debe haber sido liberada sino también tiene que haber demostrado que es eficiente en la tarea de poner huevos»,  

Introducción en núcleos y en colmenas
En primer lugar,   hay que aclarar en dónde se quiere introducir la reina. «No es lo mismo introducir una reina en una cámara de cría completa, que en un núcleo de 4 cuadros recién formado, ya que la presencia de feromonas de la reina anterior es muy importante en la aceptación. En un núcleo recién formado y más aún si fue armado con cuadros de diferentes colmenas (es lo mas aconsejable), la introducción es muy simple y basta sólo con utilizar una jaulita benton con una cantidad pequeña de candy, ya que las feromonas de las diferentes colonias de origen de esos cuadros se mezclaran desorientando a las obreras».
  «Por supuesto dependerá si es una colmena o un núcleo. Si es una colmena se deberá buscar la reina vieja y eliminarla. Lo recomendable es matarla sobre el tejido de la cajita para que transmita sus hormonas y feromonas sobre la cajita y a su vez que pasen a la reina nueva».
Siguiendo con la importancia de la transmisión de olores,   «Es importante eliminar a las  acompañantes que van con la cajita de la reina, porque estas nodrizas mantienen el olor. Lo ideal es que la reina este sola para que el olor extraño sea lo menos posible y a su vez, al estar sola, pide que la alimenten a través del tejido y ese intercambio de alimentos significa también intercambio de olores».
 se destierra así la idea de que las acompañantes deben alimentar a la nodriza: «La función principal de las acompañante es mantener la temperatura. Y en algo acompañarla en la alimentación, pero la reina sola se puede alimentar con el candy. A parte, las acompañantes son mas vale para el traslado. Dentro de la colmena las acompañantes no cumplen ninguna función. Nada mas que la contra de mantener por mas tiempo el olor».



En lo que se refiere a la introducción en núcleos,   «En los núcleos nos ahorramos el trabajo de buscar a la reina vieja. Y la misma precaución, sacarle las nodrizas y se puede introducir en el momento que uno hace los núcleos, no es necesario que este mucho tiempo huérfano porque la abeja a los 10 o 15 minutos ya está buscando donde está su reina, o sea que esta consiente enseguida que esta huérfana. No es necesario tanto tiempo porque en seguida se da cuenta. En la experiencia nuestra de hacer la extracción en los núcleos de fecundación sacando la reina, vemos que estamos trabajando en el núcleo de al lado y en el anterior, que no han pasado mas de 10 minutos ya esta buscando haber donde se fue a parar la reina que tenía. En una colmena a lo mejor tarda un poco mas por el hecho de la demasiada población.».  
Introducción por recambio o por pérdida
En una colonia fuerte se pueden dar dos casos: una introducción por recambio, o una por perdida de la reina. «En el recambio la forma mas acertada de trabajar es: retirar la reina vieja unas 24 a 48 horas antes de la introducción de la nueva reina, destruir cualquier inicio de celda real e introducir la jaula bentton con el deposito de candy completo, y dejar que ellas la liberen. Un error muy común es mirar a las 24 horas y al ver que están alimentando a la reina perforar el candy acelerando la salida, la mayoría de las veces la reina es apelotonada por las abejas mas viejas.
En este punto, algunos autores no ven necesario matar a la reina anterior con anticipación. «No es necesario matar a la reina con anticipación. Sobre todo si es una colmena donde las abejas si uno las deja 48 horas van a levantar celdas, y después hay que tomarse el trabajo de revisar cuadro por cuadro donde están las celdas. Y en un gran porcentaje, nos engañan las abejas, las esconden y no las vemos. Y basta que haya una celda para que ya no acepten la reina nueva».
En el caso de introducción por perdida, se da generalmente cuando el apicultor notó la falta de postura o por una celda real. «El tiempo de orfandad es suficiente, solo quedaría destruir las celdas reales naturales e introducir la jaula bentton con la mitad de candy para una liberación mas rápida».
Se tendrá que destruir todas las celdas reales (operculadas o por opercular) que estén presentes en la colmena. Sobre cómo hacerlo: «conviene sacudir las abejas de los marcos dentro de la colmena para ver si en alguna esquina o disimulada por alguna construcción de panal se nos pasó inadvertida alguna celda real. Al destruir las eventuales celdas reales que pudieran estar presentes, disminuimos significativamente las  posibilidades  de que las abejas obreras huérfanas desarrollen preferencia hacia las celdas por nacer en vez de a la reina fecundada enjaulada que acabamos de introducir».
Si el periodo de orfandad fue prolongado,   « Deberá tenerse en cuenta que no haya celdas reales nacidas, porque eso puede significar una reina virgen fecundando, con lo que la aceptación de la reina introducida podría fallar, también hay que verificar que la colmena no haya comenzado con el proceso de obreras ponedoras, porque allí también fallaría la introducción. En caso de haber obreras ponedoras, se deberá llevar la colmena a 15 o 20 metros de su lugar de emplazamiento y sacudir todos los cuadros fuera del alza, colocando la colmena vacía en su lugar, las obreras retornaran, pero las ponedoras no, allí se introduce la jaulita bentton con la reina»,  
Aquí,  después de haber matado a la reina que va a ser reemplazada y de haber destruido la totalidad de las celdas reales que pudiera haber, algunos productores como se indicó párrafos arriba proponen que hay que dejar a la colmena 48 horas en completa orfandad y sin realizar ningún tipo de manipulación sobre ella,   «Pasadas las 48 horas se introduce la jaulita que contiene la reina en la colmena. No olvidar que se encuentre destapado el compartimiento de acceso al candy, algunos criadores de reinas acostumbran poner un corchito o tapón plástico tapando este orificio, nosotros sin embargo, hemos optado por evitar esta práctica ya que algunos apicultores olvidan remover el corchito o tapón al introducir la reina, con lo cual es imposible que la reina sea liberada».  
Si la colmena receptora es muy agresiva y lo que se busca es cambiar reinas para mejoras genética, García explicó: «Es muy importante no introducir nodrizas junto con la reina, porque generalmente la agresión comienza entre las obreras de dentro y fuera de la bentton transmitiéndose luego a la reina. Otra cosa que se puede hacer es rociar tanto a la colmena como a la jaulita con jarabe de azúcar y agua 1 en 1 con esencia de vainilla, esto hará que se mezclen los olores, pero siempre mediando una orfandad de por lo menos 24 horas»



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Introducción de las jaulitas según la temperatura
Siempre y cuando la temperatura ambiente no sea inferior a 20 grados, en términos de lo indicado   «la jaulita puede introducirse cómodamente por la piquera en sentido transversal con respecto a los listones inferiores de los cuadros, con la ayuda de la palanca empujándola unos 15 centímetros dentro de la colmena».
Si la temperatura fuera inferior a los 20 grados    «las abejas podrían arracimarse desatendiendo a la
Cuando las temperaturas son frías: «Sacar el techo y la entretapa, luego separar los cabezales de los marcos con mayor concentración de abejas de la cámara de cría e insertar la jaulita paralela a los cabezales con el tejido hacia abajo, de este modo evitamos la posibilidad de enfriamiento de la reina».

Diversidad de métodos
Hay apicultores que para recambiar reinas toman a la vieja y rayan la mandíbula sobre el alambre tejido de la jaulita a introducir, esparciendo así la feromona mandibular, que es la distintiva de cada reina sobre la que se introduce.
Además de este método   «El de la borrachera de humo, o el baño en miel ha tenido mas fallos que aciertos, por lo tanto no lo recomiendo. Tampoco se puede decir que la introducción con nitrato de amonio sea 100 % efectiva, aunque si es mas efectiva que los dos anteriores», expresó el productor y remató: «En resumen, siempre es mejor introducir las reinas, ya sean vírgenes o fecundadas en su jaula bentton y darle a la colmena el tiempo necesario para que la acepte, sin acelerarlo con intervención.  Una vez que la reina fue introducida no tocar a la colmena y dejarla tranquila por un período de 7 a 10 días. Si por impaciencia o error se perturba a la colmena en ese momento tan delicado -en que la reina está alcanzando su pleno potencial de  postura puede ocurrir que la reina sea apelotonada y asfixiada por las obreras» .
  «Los principiantes tienen esa costumbre de abrir la colmena haber que pasó. Lo recomendable tanto en núcleo como colmena es no tocarlo por diez días, y aguantarnos las ganas de ver lo que pasó porque las abejas, sobre todo si son nerviosas, uno al tocarla las altera y lo primero que atacan es a la reina porque la desconocen».
Cuando transcurrieron 7 a 10 días desde la introducción de la reina, es de esperar que al menos el 95% de las reinas esté en postura y hasta quizás con larvas recién nacidas. Esto se comprueba fácilmente extrayendo un marco del centro de la cámara de cría y observando la presencia de cría. No es en absoluto necesario ver a la reina para averiguar que ella está presente.

Inserción de reinas:   
Se deben  extremar todas las precauciones  para que las demás abejas no  rechacen a la nueva soberana y la maten. “Si las abejas matan una reina deficiente, tampoco aceptarán una reina igual. Menos aún aceptarán una reina mal fecundada y eso es detectado por las abejas”, expresó Petit.
De ahí que sea indispensable contar con reinas de buena calidad y buena fecundación.
“También rechazan reinas con problemas sanitarios porque los detectan en la postura, por ejemplo
Reinas criadas bajo nosemosis o con ovariolas debilitadas “
Entre los consejos para la introducción de la nueva soberana, se recomienda  si la colmena está reducida, reunir los cuadros sobre un lado y poner en todos los casos -junto con la reina- un alimentador de tabique lleno de jarabe.
Entre los métodos con poca probabilidad de error a la hora de la inserción,   si se “mata la reina vieja sobre la jaula nueva, es raro que en esta inserción la aceptación falle”.
Otro detalle que recomendado es retirar las abejas acompañantes para acelerar la interacción entre las nodrizas de la colmena y la nueva reina. También se deben destruir las celdas reales.
Si no se pueden evitar los malos días,   “es pertinente dejar el candy bloqueado, y al cabo de unos días se libera el candy y se destruyen las celdas reales”.
  No vale la pena poner una reina nueva en una colmena enferma y no recomienda cambiar las reinas todos los años: "En muchos casos las reinas son mejores en el segundo año".
En ese sentido,   hay reinas que en primer año no pudieron completar la cámara de cría y que al segundo año, luego de ser dejadas como ensayo, demostraron un potencial que las hicieron merecedoras de una selección para reproducción.
" el caso de  una reina caucásica que al cabo de cuatro temporadas ya tenía las alas desflecadas, la marca azul apenas se le notaba, y sin embargo su postura seguía siendo buena y las abejas no la cambiaban”.
 Las abejas italianas y caucásicas dan muy buenos resultados, pero tampoco hay que descarta las rústicas "porque tienen una fuerza natural que no  se debe perder".
  "debe quedar en claro que las reinas hay que cambiarlas respetando las necesidades naturales o -al dividir- recreando las mismas condiciones”.
Como último consejo,   es importante no abrir la colmena antes del séptimo día.
Ing. Agr. Daniel Bazzurro

INTRODUCCIÓN DE REINAS FECUNDADAS

 


Existen por lo menos tres situaciones que hacen necesaria la adquisición de  reinas fecundadas en  colmenas en cuatro casos específicos:
   Para cambiar la reina vieja por una reina nueva.
  Para introducir una reina nueva en una colmena que enjambró y tiene celdas reales por nacer.
  Para introducir una reina nueva en una colmena que ha reemplazado su reina y la reina resultante no satisface por su calidad al apicultor/a.
  Cuando en ocasión de un accidente se mata a la reina, por ejemplo durante un traslado o al rozar dos marcos de la cámara de cría.
  NÚCLEOS: el segundo caso que hace necesaria la compra de reinas es cuando el productor decide multiplicar su apiario, ya sea en primavera o al finalizar el verano.
  PAQUETES DE ABEJAS: hay apicultores que tienen posibilidad de producir ellos mismos sus paquetes pero que no cuentan con la infraestructura como para criar reinas. Es por eso que agregan a sus abejas una reina fecundada que compran a un criador.
Cada una de las tres situaciones ya mencionadas: colmenas, núcleos o paquetes requiere una metodología de introducción que comparte algunos aspectos pero que sin embargo difiere en otros. Es el propósito de este instructivo aclarar cualquier posible duda para que no fracase al introducir las reinas fecundadas que acaba de recibir.

TEORÍA DE LA INTRODUCCIÓN DE REINAS FECUNDADAS:
Es imprescindible diferenciar dos momentos:
  Introducción: existen multitud de métodos que implican una o varias visitas al apiario y que utilizan distintos tipos de jaulas de introducción.
  Aceptación: una reina fecundada es aceptada por la colmena, núcleo o paquete solamente después que fue liberada de su jaulita de transporte y recién una vez que ha iniciado la postura de huevos con un ritmo acorde a las necesidades demográficas de la colonia. No es verdad que la aceptación  tenga lugar durante el período que transcurre desde el momento de la introducción de la jaulita dentro de la colonia (durante el cual la reina permanece en cautiverio dentro de la misma) hasta que es liberada luego de que las obreras consumieron el candi. Para que exista aceptación, la reina fecundada no sólo debe haber sido liberada sino también tiene que haber demostrado que es eficiente en la tarea de poner huevos.
Basados en nuestra experiencia, de la gran variedad de métodos conocidos recomendamos los siguientes que son eficaces. Sin embargo, si Ud. conoce un procedimiento mejor o que le merezca mayor confianza utilícelo. Dada la gran cantidad de variables que influyen en el proceso de introducir una reina fecundada, no podemos garantizar el éxito de su trabajo.




INTRODUCCIÓN DE REINAS FECUNDADAS EN COLMENAS
Deben seguirse atentamente las siguientes instrucciones:
  Hay que matar a la reina vieja que va a ser reemplazada. Esto puede hacerse aplastándola con los dedos y luego dejarla en el piso de la colmena, justo debajo de los listones inferiores de los marcos.
2  reemplazo, se deberá localizar y matar a la reina virgen.
  Se tendrá que destruir  todas las celdas reales (operculadas o por opercular) que estén presentes en la colmena. A tal efecto, conviene sacudir las abejas de los marcos dentro de la colmena para ver si en alguna esquina o disimulada por alguna construcción de panal se nos pasó inadvertida alguna celda real. Al destruir las eventuales celdas reales que pudieran estar presentes, disminuimos significativamente las chances de que las abejas obreras huérfanas desarrollen preferencia hacia las celdas por nacer en vez de a la reina fecundada enjaulada que acabamos de introducir.
  Luego de haber matado a la reina que va a ser reemplazada y de haber destruido la totalidad de las celdas reales que pudiera haber, hay que dejar a la colmena 48 horas en completa orfandad y sin realizar ningún tipo de manipulación sobre ella.
  Pasadas las 48 horas se introduce la jaulita que contiene la reina en la colmena.No olvidar que se encuentre destapado el compartimiento de acceso al candi,algunos criadores de reinas acostumbran poner un corchito o tapón plástico tapando este orificio, nosotros sin embargo,  hemos optado por evitar esta práctica ya que algunos apicultores olvidan remover el corchito o tapón al introducir la reina, con lo cual es imposible que la reina sea liberada. Es muy conveniente perforar el candi con un clavo muy finito, para así ayudar a que las abejas obreras huérfanas inicien el camino de liberación de la reina. Queda sobreentendido que la perforación no debe excederse de dos o tres milímetros de diámetro, por ningún motivo la reina debe ser liberada abruptamente dentro de la colmena (esto ocurriría si por descuido o torpeza se desmoronara totalmente el candi y se produjera un orificio tal que permitiera la salida de las abejas nodrizas y de la reina.
  Siempre y cuando la temperatura ambiente no sea inferior a 20 grados, la jaulita puede introducirse cómodamente por la piquera en sentido transversal con respecto a los listones inferiores de los cuadros, con la ayuda de la palanca empujándola unos 15 Cm. dentro de la colmena. Si la temperatura fuera inferior a los 20 grados, las abejas podrían arracimarse desatendiendo a la reina que está en el piso de la colmena. Cuando las temperaturas son frías, conviene usar la siguiente técnica: sacar el techo y la entretapa, luego separar los cabezales de los marcos con mayor concentración de abejas de la cámara de cría e insertar la jaulita paralela a los cabezales con el tejido hacia abajo, de este modo evitamos la posibilidad de enfriamiento de la reina.



  Una vez que la reina fue introducida NO TOCAR A LA COLMENA Y DEJARLA TRANQUILA por un período de 7 a 10 días. Si por impaciencia o error se perturba a la colmena en ese momento tan delicado -en que la reina está alcanzando su pleno potencial de ovipostura- puede ocurrir que la reina sea apelotonada y asfixiada por las obreras.

  Cuando transcurran  de 7 a 10 días desde la introducción de la reina, es de esperar que al menos el 95% de las reinas esté en postura y hasta quizás con larvas recién nacidas. Esto se comprueba fácilmente extrayendo un marco del centro de la cámara de cría y observando la presencia de cría. No es absoluto necesario ver a la reina para averiguar que ella está presente.



INTRODUCCIÓN DE REINAS EN NÚCLEOS
Un núcleo se caracteriza por tener muchas menos abejas y cría que una colmena. Como mínimo debe tener un cuadro con cría abierta y cerrada. Valen las mismas recomendaciones que para la introducción en colmenas, respecto a la verificación de la ausencia de celdas reales en cualquier etapa de su desarrollo como así también de reinas vírgenes. Una vez armado el núcleo es conveniente darle entre 24 y 48 horas de orfandad antes de introducir la jaulita con la reina.
INTRODUCCIÓN EN PAQUETES DE ABEJAS
Los paquetes al estar conformados por abejas solamente y no tener nada de cría, significan la alternativa más segura de introducción de reinas, ya que no existe posibilidad de que las obreras levanten celdas reales. No obstante existen dos posibles inconvenientes que pueden dificultar la aceptación de la reina fecundada enjaulada:
  la presencia de una reina virgen que fue sacudida inadvertidamente dentro de la caja porta paquetes.
  la enfermedad conocida como nosemosis, que puede prevalecer en abejas que se encuentran confinadas y sin posibilidad de efectuar vuelos de limpieza.



MOTIVOS DE FRACASO
A riesgo de ser repetitivos, volveremos a mencionar:
  Haber pasado por alto una celda real al momento de revisar la colmena. Aunque parezca increíble la preferencia de la obreras huérfanas es mayor hacia una celda real operculada que hacia una reina fecundada enjaulada.
  Haber abierto la colmena prematuramente (antes de 7 a 10 días luego de la introducción), justo en el momento que la reina está recuperando el ritmo de postura que tenía previo a su enjaulado en el criadero.
  El problema sanitario: La nosemosis es una enfermedad que en el caso de las abejas reinas produce daños en su capacidad de postura, motivando a su reemplazo prematuro. Por más pedigrí que tenga una reina, será un desperdicio de tiempo y dinero introducirla en un núcleo o colmena que padezca esta enfermedad ya que a corto plazo será inevitablemente reemplazada. Pero ¿qué es lo que ocurre que los mismos apicultores que sufren los reemplazos precoces de reinas recién introducidas no se percatan de similares problemas en sus otras colmenas donde no hicieron ningún cambio de reinas? La respuesta es, que la mayoría de los apicultores no hace un control de sus reinas ni un manejo ordenado de la cámara de cría, les resulta prácticamente imposible saber cuantas de las reinas presentes en la primavera serán las mismas que estén encabezando las colmenas al terminar el verano.  Muchas quizás la mayoría de las reinas habrá sido reemplazada por enjambrazón, por el impulso natural de las abejas y por FOCOS NOSEMICOS. Sin embargo, cuando el apicultor compra reinas a una cabaña está mucho más atento al desempeño de las mismas. Las observa casi semanalmente y en ese caso sí percibe el reemplazo prematuro, reemplazo que también observaría en sus colmenas si aplicara la misma meticulosidad.
Comprar reinas de calidad es un desperdicio de dinero, si no se aplica un manejo sanitario coherente y completo. Es imposible lograr buenos rendimientos de miel si se cambian reinas periódicamente, pero no se establece una rutina de prevención y control de enfermedades como: varroasis, nosemosis, loque europea y loque americana.

LA CRÍA DE REINAS



 la cría de reinas

  En los últimos años, la producción de reinas en escala comercial esta pasando por un periodo de crisis. Prueba de ello es que apenas alcanza a satisfacer una proporción no mayor del 50% de la demanda por parte de los productores de miel y núcleos.
Criadores nuevos no aparecen, y no pocos de los ya establecidos hace años, abandonan la especialidad para dedicarse a la producción de miel o jalea real, productos ambos de la colmena que en este momento tienen gran demanda a precios muy tentadores.

No tiene nada de extraño que el apicultor se incline por los rubros que le dejen más margen de utilidad con menos esfuerzo. No obstante,   uno de los motivos que conspira para que no haya mas apicultores dedicados a la cría de reinas como ocupación exclusiva, en muchos casos, es la falta de un método de trabajo practico y sencillo, con el cual una sola persona pueda producir de cinco a seis mil reinas por temporada, cantidad que económicamente compensa con creces el esfuerzo exigido.





El equipo de crianza. El equipo necesario para la producción citada, y que será atendido por una sola persona es el siguiente:
Tres o cuatro colonias con reinas seleccionadas. Nos proporcionaran las larvas que una vez desarrolladas serán las futuras reinas.
Veinticinco colonias fuertes que incubaran las celdas reales.
Seiscientos núcleos dobles de fecundación
Aparte de este equipo, necesitamos disponer de las colmenas en producción que nos proporcionaran el material vivo para poblar los núcleos: mil doscientos cuadros de cría y abejas, mas mil doscientos (1.200) cuadros de miel operculada para su alimentación
Debemos tener en cuenta que a la cría y a las abejas las necesitamos a comienzo de primavera cuando las colonias están aun en desarrollo. También que las mismas han de quedar en condiciones de producir miel para pagar los gastos de su propia atención, amortización de intereses del capital invertido en sus colmenas y dejar alguna ganancia. En tal sentido para cubrir las necesidades de crías, abejas y miel, hay que disponer de unas quinientas colmenas pobladas, distribuidas en lugares aptos para su desarrollo y producción.
No creemos en la posibilidad de prescindir de estas colmenas, comprando abejas y miel para poblar el equipo de fecundación. Esto supondría mayores insumos, al tiempo que se complicarían las cosas por tener que depender de lo que hacen otra u otras personas.
Aunque no imprescindible, podemos poner como formando parte del criadero, una casilla cuyas dimensiones de 650 x 270 m., medidas interiores, nos permite instalar 28 colmenas, veinticinco de las cuales utilizaremos como incubadoras. Esta instalación nos facilita considerablemente el trabajo de transferencia de larvas, alimentación, revisaron de las criadoras, etc. Evitándonos las molestias del pillaje en ciertos momentos, así como la pérdida de crías por tiempo lluvioso o frío extemporáneos. La crianza comercial de reinas, con compromisos de entrega en una fecha determinada, es una labor sincronizada en todos sus pasos, de ahí la importancia de esta casilla que además de facilitarnos las operaciones, nos permite salvar algunos inconvenientes relacionados con el clima.
Tal el equipo necesario para que un apicultor pueda criar unas seis mil reinas por temporada. Agreguemos que ese apicultor no es necesario que este dotado de condiciones técnicas extraordinarias. Basta que sea un trabajador, constante, responsable y que sienta verdadera satisfacción por lo que hace.
Las madres: Llamamos madres a las reinas seleccionadas de las cuales utilizaremos sus larvas para efectuar las transferencias. Tres o cuatro son más que suficientes. Deben ser reinas probadas, es decir, deben haber pasado por lo menos un año al frente de una colonia, a fin de conocer su comportamiento. Una vez elegidas, las colonias con las madres deben estar instaladas en cámaras de crías reducidas a cinco cuadros solamente. Mas adelante diremos porque.





Las incubadoras: Estas son las colonias encargadas de construir las celdas reales a partir de la transferencia de larvas. Exactamente para nuestro plan de trabajo se precisan veinte colonias, pero utilizaremos veinticinco para prevenir posibles imprevistos. Deben ser colonias fuertes, con abundante cría y abejas de todas las edades que cubran dos cuerpos de colmena Langstroth. No ha de faltarles miel y polen en ningún momento, aparte de la alimentación estimulante con jarabe, siempre necesaria, salvo los días de abundante entrada de néctar. Poco antes de iniciarse la primavera se instalan en la casilla que hemos mencionado.
El equipo y parque de fecundación: Este equipo se compone de seiscientos nucleos de cuarto cuadros con una tabla divisoria al medio, formando así dos ambientes de dos cuadros cada uno, con salida para las abejas en sentido contrario. Van colocados en bancos para dos nucleos, dispuestos en hileras, pero no paralelas sino en distintos ángulos. Un parque con árboles y arbustos es ideal para su instalación.
El descripto, es el equipo necesario que, como ya dijimos, permite a un apicultor activo producir alrededor de seis mil reina en una temporada, todos los pasos del plan de trabajo se repiten cada seis días, lo que nos da cinco tandas de reinas por mes. El promedio de producción de cada tanda es de unas trescientas reinas, lo que nos da mil quinientas mensuales o sea seis mil en los cuatros meses que dura la temporada
El trabajo: Seguiremos nuestro plan de trabajo, comenzando con la transferencia de la larva y terminando con la reina enjaulada. El sistema de crianza empleado es el del celebre apicultor estadounidense DOOLITTLE, insuperado para la crianza comercial de reinas de la mejor calidad. Las celdas artificiales las construimos con el método clásico del bastoncillo sumergido en cera liquida. Las pegamos con la misma cera a un taquito, que en nuestro caso es un trozo de caña de bambú. Este taquito es simplemente para facilitar la manipulación  de las celdas reales. Una vez nacidas las reinas, se recortan las celdas con una cuchilla caliente y se vuelven a usar. Por unas cuantas veces son mejor aceptadas por las abejas que las celdas artificiales, hasta que comienzan a ponerse negras y gruesas, momento en que son rechazadas.


Supongamos que la primer transferencia o traspaso de larvas, lo hacemos  un día determinado. Diez días, las colonias incubadoras ya estarán bien preparadas: muchas abejas, cría de todas las edades en los dos cuerpos, miel y polen en abundancia. Faltando cuatro días para la transferencia de las larvas, se coloca la rejilla excluidora separando la cámara del alza, la reina queda en el cuerpo de abajo, en el alza habrá por lo menos cuatro cuadros de cría. Si no los hay, se suben de abajo, o en su defecto se traen de otras colmenas.

Desde este momento la alimentación estimulante –medio litro de jarabe, agua y miel o agua y azúcar también agua azúcar y fructosa por mitades- debe suministrarse todos los días, excepto cuando hay abundante entrada de néctar. Esta alimentación no debe darse en el momento de transferencia de larvas, sino dos o tres horas antes. No descuidaremos tampoco el uso de antibióticos contra enfermedades de la cría.
Hemos dicho que las reinas madres deben estar en colmenas reducidas a cinco cuadros solamente, ocupados en su totalidad por crías, miel y polen. El motivo es que al darles el cuadro vacío que nos proporcionara las larvas, este sea ocupado inmediatamente por la postura de la reina. Así entonces, cuatro días antes del traspaso, ponemos en el centro de cada colonia madre un cuadro vacío que NO será blanco ni demasiado negro. Tendremos la seguridad que cuatro días después lo hallaremos cubierto de larvas menores de veinticuatro horas de nacidas, edad en que nuestra opinión es la mas adecuada para obtener reinas de muy buena calidad.
Un solo cuadro nos da larvas de sobra para la trasferencia del día, pero normalmente tomamos larvas de dos cuadros por vez. Como es necesario estar a cubierto de posibles sorpresas, tenemos tres o cuatro madres preparadas, en cuyas colmenas cada seis días cambiamos el cuadro del centro por otro vacío. Es increíble el tiempo que se gana el día de transferencia a costa de los pocos minutos ocupados en colocar un cuadro en las colonias madres. Sin esta precaución, en muchas ocasiones ni siquiera encontraremos larvas en edad óptima, con lo cual se nos desbarata el plan de trabajo.
Conforme al esquema trazado el 1° de octubre ya tenemos todo listo para proceder al traspaso de larvas, que hacemos por el referido sistema DOOLITTLE, previo cebado de las celdas con una gótica de jalea real. En el centro del alza, entre los cuadros de cría de cada colonia incubadora colocamos el cuadro porta barras con la primera de ellas, que lleva pegados veintiséis taquitos con sus celdas ya transferidas. Digamos que la barra es un listón de madera de unos tres centímetros de ancho, que nos permite colocar dos hileras de celdas en forma alternada. Obtenemos así más aceptación de celdas que poniendo dos barras simples en el mismo cuadro.




Con exactitud matemática, nunca sabemos lo que ha de ocurrir cuando hacemos un trabajo en la colmena. Esta resulta muchas veces una verdadera "caja de sorpresa" desagradable casi siempre. Las abejas a menudo están con excelente disposición para jugarnos bromas pesadas, como demostrándonos que dudan de nuestra inteligencia. De ahí que la previsión sea un arma inapreciable en manos del apicultor. Debemos prever los imprevistos, así  en vez de dos, tenemos cuatro madres preparadas, en lugar de veinte, usamos veinticinco incubadoras, etc.

Al día siguiente de la transferencia de larvas se hace una revisada para constatar el resultado obtenido. Normalmente si las cosas se hicieron bien, en esta primera revisada habrá más de cuatrocientas celdas que vamos a necesitar al poblar la primera tanda de nucleos. Si así no fuera, ya hemos tenido un ligero traspié. En ese caso, inmediatamente hacemos otro traspaso para completar el número de celdas necesario.
Aquí cabe hacer una advertencia que es la siguiente: en algunas oportunidades, temprano en la primavera especialmente, a pesar de nuestros esfuerzos, las abejas se muestran reacias a aceptar una buena cantidad de celdas reales. En estos casos, un buen recuso para salvar la situación, es el siguiente: un día antes de la trasferencia, en horas de la tarde, se separa la cámara del alza por medio de una entretapa de tejido, quedando de este modo las abejas del alza  huérfanas. A la misma mañana se realiza el traspaso, dos o tres horas mas tarde se retira el tejido, con lo cual se normaliza la colonia que seguirá cuidando las celdas que ya han sido aceptadas.
Bien, supongamos que todo ha resultado bien. El 2/10 hemos realizado la primera revisada de las celdas reales. La segunda revisada toca hacerla el 4/10, esta vez con el objeto de retirar aquellas que no son de óptima apariencia en cuanto a la cantidad de alimento, tamaño de la larva, etc. Las elegiremos parejas, bien alimentadas y de buen aspecto. Como conocemos la edad de las larvas que hemos transferido, no tenemos porque elegir las de menor tamaño al cumplir el tercer día. Por el contrario, esas larvas que al tercer día están mas chicas que las demás –no sabemos el motivo- alguna vez dan buenas reinas, pero generalmente, no. Si son demasiado chicas es seguro que, o no nacerá la reina o esta será de inferior calidad


Junto con las celdas de descarte, sacaremos todas las que excedan el numero de cuatrocientas veinte, estas son distribuidas en veinte colonias incubadoras a razón de veinte celdas mas de las que vamos a necesitar. Son para salvar inconvenientes como podría ser e paso de una reina a través de la rejilla excluidora. Las celdas de descartes, así como las sobrantes son aprovechadas para extraerles la jalea real

El 7/10 hacemos la segunda transferencia, repitiendo al pie de la letra lo que hicimos en la primera. Para ello, el 3/10 habremos dado el cuadro vacío a las madres. Transferidas las larvas se coloca la barra en el cuadro, debajo de la anterior, cuyas celdas ya operculadas solo necesitan calor para completar su ciclo.
Se acerca la fecha de efectuar la población de la primera parte del equipo de fecundación. Aquí es imprescindible la ayuda. Necesitamos traer de los colmenares que estén en el campo, cuatrocientos cuadros de cría bien cubiertos de abejas. Cuadros que son retirados de las colmenas, previa localización de la reina y colocados en alzas para ser trasladados al criadero. Tres o cuatro días antes de necesitarlas –previendo inconvenientes del mal tiempo- se empieza a traer las abejas. El traslado lo hacemos en alzas con un tejido clavado debajo y otro arriba. Se colocan ocho cuadros en cada alza utilizando un separador para que no se amontonen. Si hace calor se moja con agua, cuidando mientras se hace el trabajo, que no queden al sol. De esta manera son trasladadas al criadero colocándolas a lo largo de las filas que vamos a poblar, distribuidas a razón de un alza por cada cuatro nucleos. 
Al día siguiente en la mañana, a cada alza con abejas, previo levantado del tejido, se le coloca encima otro cuerpo con ocho cuadros de miel operculada y se cubre con un techo. Así preparadas pueden estar sin inconveniente, tres o cuatros días hasta el momento de poblar los nucleos de fecundación. Repetimos que en el trabajo de poblar el criadero trayendo las abejas de los colmenares que están en el campo, es donde forzosamente necesitamos la ayuda de por lo menos una o dos personas. Es obvio que la posterior atención de las colmenas que nos suministraron las abejas para el criadero, es tarea que no compete al criador en este plan de trabajo.




Todo listo, al décimo día de efectuada la transferencia se procede a poblar la tanda de núcleos: las celdas reales se encuentran el la barra de arriba del cuadro que tiene cada incubadora. Se retira la barra y en su lugar se pone la que se encuentra debajo (este proceso se repite cada vez que retiramos una barra con celdas maduras). Despegamos los taquitos con sus celdas, que colocamos en un cajoncito abrigado con géneros de lana y marchamos a poblar los nucleos.
Cada alza con sus abejas y miel se halla colocada frente a cada nucleo, destapamos estos y en cada división ponemos un cuadro de miel operculada, acto seguido junto al cuadro de miel ponemos uno de cría cubierta de abejas. Debajo de su cabezal incrustamos suavemente el taquito con la celda real. Cerramos el nucleo con su entretapa, colocamos el techo y así seguimos hasta terminar la tanda. Cinco horas de trabajo son más que suficiente para dar término a la tarea de distribuir cuadros de cría y abejas, cuadros con miel y las cuatrocientas celdas en sus respectivos nucleos.
La operación de poblar de poblar los nucleos realizada en horas de la mañana, es un trabajo fácil, agradable, que se hace muy rápido, porque a esa hora las abejas están mansas y tranquilas. Si nos vemos obligados a realizarlo después de medio día, las cosas cambian fundamentalmente: Las abejas se encuentran nerviosas y se lanzan a volar desordenadamente. Para evitarlo recurrimos al agua, mojándolas con una regadera antes de levantar el tejido.


Los nucleos de fecundación llevan dos alimentadores en forma de batea que va colocados arriba, haciendo a la vez de entretapa, raramente son utilizados. Un cuadro de miel operculada que guardamos de la temporada anterior, es el "alimentador" más económico que hemos encontrado. Colocado al poblar el nucleo como se indico –salvo raras excepciones- alcanza para toda la temporada, ahorrándonos el fatigoso y oneroso trabajo de alimentación en momento de escasez. Nunca nos cansaremos de ponderar la excelencia de este cuadro de miel, usado como alimentador.

Aquí es necesaria una aclaración, nuestro trabajo se desarrolla en una zona de poca producción nectarífera, pero muy pocas veces de escasez total. En zonas de escasez total en ciertos periodos, el cuadro de miel no alcanzaría para la temporada. Por otro lado en zonas de gran flujo, esta el inconveniente de que los panales del núcleo se llenan de miel que hay que cambiar el cuadro lleno por uno vacío, haciéndose el trabajo engorroso y lento, culminando con la des organización del trabajo.
Los nucleos de fecundación van colocados en hileras de distinto largo, orientadas en ángulos diferentes, en un parque con árboles y arbustos que sirven de punto de referencia para la orientación de las abejas. Su sombra hace agradable el trabajo del apicultor en horas de sol fuerte.
Aunque las filas de los nucleos no corren paralelas, permiten al apicultor empezar su trabajo por un extremo del criaderos y terminar por el otro sin tener que andar en marchas y contra marchas volviendo sobre sus pasos, lo que ocurriría si el equipo estuviera instalado sin orden alguno, como a veces se aconseja
El techo de los nucleos se pinta con cuatro franja de distinto color, rojo, amarillo, azul y blanco. Cuando hacemos una transferencia de larvas, además de anotaciones básicas como ser: fecha de traspaso, madre utilizada, día que toca la distribución de celdas y fecha en que se realiza el enjaulado de las reinas, anotamos el color donde colocaremos la señal al distribuir las celdas.

Así, a la primera tanda corresponde señales en la franja roja, la segunda en la amarilla y la tercera en la azul. En la franja blanca se coloca la señal que nos indica que allí no hay reina ni celda real.

Cada banco lleva dos cajones nucleos, uno se trabaja del lado derecho y el otro del izquierdo. Los bancos están distanciados entre si, setenta y cinco centímetros, distancia que nos permite movernos alrededor de ellos y también cuando estamos trabajando en uno, ocupar el otro para poner el cajoncito con las celdas, o las reinas o el ahumador. Al ir a revisar un nucleo, colocamos el techo sobre el de al lado, quedándonos así, a la vista y al alcance de la mano las señales del cajón que estamos revisando. Si retiramos una reina automáticamente corremos la señal al color blanco. Si ponemos una celda real, corremos la señal al color correspondiente a la tanda. Un ultimo detalle: los techos de los nucleos deben ir colocados siempre de la misma forma. Nosotros ponemos uno de los colores mirando siempre en la dirección norte o lo más aproximado, dada la distinta orientación de las hileras. 





Sigamos con nuestro plan de trabajo. Hemos poblado la primera tanda de doscientos nucleos dobles el 11/10. En ellos hemos distribuido cuatrocientas celdas reales que corresponden al color rojo. Las reinas de ese color estarán listas para enjaular, 15 días mas tarde. Hasta entones no volvemos a tocar los nucleos de esa tanda.
Todas las operaciones del plan se repiten cada seis días. En otra época las repetíamos cada cinco días, pero el periodo resultaba demasiado ajustado, por cualquier imprevisto se rompía el esquema con los consiguientes trastornos. Con la escala a seis días se obtiene una tanda menos de reinas por mes. Es preferible aumentar él número de nucleos para compensar esa merma y trabajar con tranquilidad. Esto es muy importante para el criador de reinas.
La tercera transferencia o sea la del color azul toca hacerla el 13/10, repitiendo lo que hicimos en las anteriores. El 17/10 están maduras las celdas de la segunda transferencia. Toca poblar la segunda tanda de nucleos, donde serán distribuidas, colocando las señales en la franja amarilla.
El 19/10 hacemos la cuarta transferencia, el 23/10 están listas las celdas que corresponden al color azul. Poblamos la tercera tanda, distribuyendo las celdas correspondientes, colocamos la señal en la franja azul, con lo que queda en marcha todo el equipo de fecundación.
Al llegar aquí hemos terminado un trabajo que no repetiremos en el resto de la temporada: la población de los nucleos. Y empezara otro que se repetirá cada seis días durante todo el periodo de crianza: enjaulado de las reinas fecundadas
El 27/10 tendremos la primera tanda de reinas en postura y listas para enjaular. Serán las correspondientes a la tanda que va señalada en el color rojo. De ahí en más, repetimos, cada seis días tendremos una tanda similar de reinas en postura, hasta terminar la temporada.
Es casi seguro que el 26/10 ya las reinas de la primera tanda, estarán en postura, pero como tienen que llenar por lo menos un cuadro de cría para mantener la población del nucleo, y además, de acuerdo al esquema preparado, las celdas para reemplazo de reinas estarán maduras recién el 29/10, la enjaulada la iniciamos el 27 y la terminamos el 28/10 cómodamente.
Enjaulado de reinas:
El 26/10 lo dedicamos entre otras cosas a preparar las trescientas jaulas que más o menos vamos a necesitar al día siguiente. El candy colocado y el tejido abrochado, listas para introducir la reina con sus acompañantes




El 27/10 en horas de la mañana, con las jaulas preparadas en un cajoncito, empezamos a revisar todas las divisiones de la primera tanda, que son las que llevan la señal en el color rojo. El techo del nucleo a revisar, lo colocamos sobre el techo del otro que esta en el mismo banco. Así, a parte de quedar a la vista las señales del nucleo que hemos abierto, nos tapan las del vecino, que en ese momento no nos interesan. Su vista solo servirá para confundirnos.

Abierta la división correspondiente, retiramos la celda nacida y mientras buscamos la reina comprobamos la calidad de la postura. Encontrada aquella, la enjaulamos, agregamos 6 o 7 obreras para compañía y ponemos el tapón de corcho a la jaula, hecho lo cual, repetimos la operación en la otra división, cerramos el nucleo y corremos la señal al color blanco.
Si la reina fallo o no  tiene puesta, se elimina y junto a la señal en blanco, ponemos un terrón que tomamos del suelo con la punta de la palanca. Esta señal quiera decir que al darle la celda real, también le tenemos que poner un cuadro con postura, que sacaremos de una división que tenga dos, a la cual al sacar la reina, habremos marcado   apretado contra el techo. Así seguimos hasta terminar la tanda. Evitamos, como se ha visto, cualquier clase de anotaciones, que en el trabajo apícola son siempre engorrosas, se pierde tiempo para hacerlas y para consultarlas.
Al terminar la temporada y sacar la ultima tanda de reinas de cada color, se procede a levantar el equipo de fecundación. Por cada cuatro nucleos dejamos una reina. Tomamos los cuadros de los nucleos y los vamos colocando en una cámara, agregando un cuadro de miel para completar los nueve que esta lleva. No hay necesidad de enjaular las reinas al hacer las reuniones. Simplemente se pasan los cuadros y las abejas de los cuatro nucleos a la cámara, incluyendo los de la división donde esta la reina. Como se ve al levantar los nucleos de fecundación se recupera en gran parte la cría y abejas utilizadas para poblar el equipo. Llevadas estas colmenas pobladas a buenos lugares en el campo, volverán a proveernos de abejas en la próxima temporada.
Sucintamente, las operaciones fundamentales a realizar se pueden ejemplificar en el siguiente esquema para un mes. 

Supongamos  1 de abril
1-4. Primera transferencia de larvas.
Tiempo a ocupar: 4 horas
2-4. Primera revisión de celdas
Tiempo a ocupar: 2 horas
4-4. Segunda revisión de celdas
Tiempo a ocupar: 2 horas
7-4. Segunda transferencia de larvas
8-4. Primera revisión de celdas
10-4. Segunda revisión de celdas
Tiempo a ocupar: 5 horas de trabajo
11-4. Población de la primera tanda de núcleos
13-4. Tercera trasferencia de larvas
14-4. Primera revisión de celdas
16-4. Segunda revisión de celdas
17-4. Población de la segunda tanda de núcleos
19-4. Cuarta transferencia de larvas
20-4. Primera revisión de celdas
22-4. Segunda revisión de celdas
23-4. Población de la tercera tanda de núcleos
25-4. Cuarta trasferencia de celdas
26-4. Primera revisión de celdas
28-4. Segunda revisión de celdas
27-4. Enjaulado de la primera tanda de reinas.
Tiempo a ocupar: 10 horas de trabajo
Estos son los días de trabajo obligados –digamos- de los cuales –salvo el enjaulado- ninguno nos ocupa todo el día. Hay otros de menor cuantía como ser: alimentar   a las criadoras, subir cría al alza de las mismas, preparar celdas, preparar jaulas, matar hormigas,   atender correspondencia, despachar remesas de reinas, etc... Tareas que prácticamente nos llevan todo tiempo disponible.
Queda así descrito a grandes rasgos un plan de trabajo por medio de un método sencillo y practico que permite al apicultor la producción de una cantidad de reinas por temporada, que económicamente hace muy rentable al renglón.

Jacinto Naveiro